Delirious Lies
They're the faces of the stranger
El modo en que la gente nos daña. Nos lastima sabiendo lo mucho que nos duele. Nos amenaza con lo que más nos importa. Usa nuestros sentimientos para su propio beneficio y después se va como si nada hubiera pasado. Esa falta de culpa que tienen. Esa monstruosidad, esa falta de sentimientos que los hace ver tan inhumanos. Esa cosa que tienen que nos hace tratarlos como a cosas. Es tal el daño que nos hace que no creemos que pueda ser verdad que es un otro, una persona como nosotros. Una persona con tanto dolor adentro que ya dejó de sentir cosas. Una persona que guardó todo ese sufrimiento por tanto tiempo que ya es inmune a todo dolor. Ese dolor lo acostumbro y lo adiestró. Ese dolor ahora forma parte de él. Quiere lastimar al otro para poder de alguna manera transmitir su dolor a otros, para poder pedir un llamado de auxilio sin decir palabra. Porque no le salen palabras para poder definir eso que sienten. Ese odio, todo ese odio acumulado por frustración de no poder quitarse ese dolor de encima, toda esa envida, los celos, todo lo malo. Todo eso nos estrangula, nos deja sin aire, nos impide vivir. Nos auto daña y muchísimas veces 
nos mata por dentro.