Culpable
Hubo una vez un hombre que se dedicaba a romper y reparar. Tenía un puesto humilde pero era notoria la calidad con la que él trabajaba y la dedicacion que era puesta en su oficio. Todos los días recibía clientes, muchos de ellos le rogaban a aquel hombre que por favor pudiera reparar su "muñeco favorito que me acompaño toda la infancia", "el ventilador de mano de mi hermana" (aclarando con toda la seguridad del mundo que había sido un accidente y que no volvería a ocurrir), "El collar que me regaló mi abuela hace años", en fin, muchísimas cosas de un valor significativo dependiendo de la persona. Pero, en cambio, habían muy pocos clientes los cuales pedían romper algo. Ya que el romper algo es algo que todos pueden hacer ¿no? Esta acción se puede realizar de manera tan simple como poner el objeto a una altura relativamente distante al suelo, soltarlo, y dejar que la gravedad se encargue de lo otro. Pero hay veces que uno quiere, más bien, necesita que la existencia de un objeto sea destruido por el recuerdo que lleva este, lo necesitamos tanto, ese objeto nos controla de tal manera que nos es imposible tener la voluntad como para destruirlo, pero, en cambio, si es otro el que lo destruye uno no carga con la culpa de haber roto un recuerdo, en todo caso este recuerdo "Se rompió" como dicen todos los chicos cuando rompen algo sin desearlo, "Se rompio" sería que fue por su propia cuenta, pero los objetos no tienen intenciónes ni tampoco pueden accionar, pero los chicos quieren dejar en claro que no fue a propocito, que no fue su intención. Pero en este caso lo único que hay es la intención de que ese objeto que lleva un recuerdo desaparesca, ese deseo está y existe. Creen que de esta manera, poniendole el cargo a un tercero, pueden estár libres de culpa, así pueden decir "Se rompio" sin remordimientos, pero uno sabe, uno siempre sabe que la intención la tenía uno desde un pricipio, y aunque pase por un accidente, o por cuestión del destino, uno sabe que hubiera pasado de igual manera si no hubiese pasado de esta forma. El hecho de romper algo es tan pero tan sencillo y rápido. Uno puede romper todo lo que está a su alrededor en dos segundos, pero uno tiene que rebuscarselas para poder repararlas, tiene que ser lo suficientemente importante como para tomarse el tiempo de repararlo. Tenés que ser lo suficientemente valiente como para borrar de la faz de la tierra un objeto con tanto sentimiento en él, sea uno malo o uno bueno, pero se requiere un gran poder de control como para eliminar algo sabiendo que este no va a volver. El señor tenía tanta cantidad de clientela porque podía hacer algo que ellos no.
Intervenir, él podía reparar cosas que se suponía que debían de quedar rotas. Romper cosas que debían de estár funcionando. A la gente le da miedo intervenir porque no entienden que en realidad no se le llama intervenir, hacer esas acciones también es parte de la vida, que sean arregladas no significa que no están destinadas a ser. No tienen suficiente fuerza de voluntad como para poder hacer un cambio ellos, creen que las cosas son como tienen que ser y no hay otra manera mejor, pero no siempre es así.
Todas las cosas pueden ser rotas, las cosas son tan frágiles, hay tan solo unas pocas cosas que realmente queremos a nuestro lado lo suficiente como para tener la voluntad de repararlas.


